Reconozco que hay días que pienso en ti con mas ganas, das vuelta por mi cabeza las historias vividas cuando eramos niños, y recorríamos los pasillo fríos de ese colegio, riéndonos y soñando como seria el mundo cuando nosotros estuviésemos afuera. El sonido de cada campana marcaba el tiempo iba pasando. Luego de ir creciendo aquel verano se hizo eterno, entre sol, arena y muchas risas nadie se imaginaria lo que vendría . Hace tanto de aquel momento que hoy estoy sentada frente a la computadora escribiendo, sintiendo como caen mis lagrimas, porque hoy como nunca te he extrañado y me has hecho falta, daría cualquier cosa por poder sentir tus abrazos y besos en mis mejillas, escuchar tu voz pronunciando mi nombre.